Wednesday, July 16, 2014

el Ramadán, el mes sagrado de ayuno de los musulmanes,

http://www.abc.es/internacional/20140715/abci-victimas-ramadan-turquia-201407141234.html


Cualquier observador casual puede percibir que, durante el Ramadán, el mes sagrado de ayuno de los musulmanes, una gran proporción de los ciudadanos de Turquía se encuentra irritable y malhumorada. En estos días aumentan las discusiones, las peleas, los accidentes de tráfico y, por desgracia, también los homicidios.
Según la policía turca, en los diez primeros días del Ramadán de este año se produjeron un total de 68 asesinatos, lo que eleva la media de estos incidentes de 3 a 7 diarios. En la mayoría de los casos, el motivo para estos crímenes es «un estallido de rabia».
El ayuno u «oruç», como se lo conoce en Turquía, incluye abstenerse no solo de ingerir alimentos, sino también de beber agua y fumar, lo que, según muchos, es la peor parte. De cumplir este precepto solo están exentos los enfermos, los viajeros, los niños pequeños y las mujeres embarazadas o con la menstruación, entre otros casos. Dado que en los últimos años el Ramadán ha tenido lugar en verano, las elevadas temperaturas lo están haciendo especialmente difícil de soportar.

Ataque contra un bar en Estambul

En Turquía una gran parte de la sociedad se considera laica y no guarda ayuno, y en la mitad occidental del país bares y cafeterías funcionan normalmente, a diferencia de otros lugares como Marruecos o la Cabilia argelina, donde se imponen penas legales a aquellos que violen la prohibición de ayunar.
Pero el país no está exento de tensiones: el jueves pasado, dos individuos atacaron a los clientes de un bar en el cosmopolita barrio estambulí de Besiktas, arrojándoles sillas e hiriendo a tres personas, incluyendo a dos turistas. «¡Estáis bebiendo alcohol y haciendo ruido antes del “iftar” [la comida de ruptura del ayuno]!», gritaron los agresores, según el relato de la reportera turca Makbule Cengiz, que se encontraba por casualidad en el lugar.
Incidentes de este tipo –agresiones y amenazas a vendedores y consumidores de alcohol- se repiten cada año. En 2008, por ejemplo, Muslum Goksu, el propietario de una licorería en Ankara, recibió una paliza a manos de tres jóvenes por expedir alcohol durante el Ramadán. Uno de los agresores, de hecho, era un cliente regular de Goksu.

El caso del tamborilero apuñalado

La crispación, además, afecta a todos los sectores de la sociedad: a aquellos que no ayunan les molestan los tamborileros que, alrededor de las tres de la madrugada, recorren los barrios populares despertando a sus habitantes para que puedan tomar su última comida antes de la salida del sol. En 2011, uno de estos tamborileros fue apuñalado en Isparta por un vecino airado, que le gritó que se fuese a «tocar el tambor a otra parte». Cuando el músico le ignoró, el hombre bajó a la calle armado con un cuchillo y le perforó la espalda y el brazo. El tamborilero sobrevivió.
Los ciudadanos no religiosos se quejan a menudo de retrasos y negligencias en los servicios de emergencia debido a las disrupciones causadas por el ayuno. Hace cuatro años, un hombre llamado Mustafa Mor demandó a un hospital de la provincia de Gaziantep por no tener personal de guardia que le atendiese tras un accidente de tráfico, puesto que todos estaban asistiendo al «iftar».
Para los secularistas, las prácticas del Ramadán son cada vez más intrusivas por influencia del gobierno islamista de Recep Tayyip Erdogan, lo que genera situaciones como la de que un trabajador del servicio de ferries a las Islas Príncipe se niegue a permitir embarcar a una mujer por llevar varias botellas de vino, como ocurrió en 2012. La promoción del Ramadán por parte del gobierno turco es evidente: por ejemplo, este año, la emisión de programas especiales durante el «iftar» ha copado la programación de las principales cadenas de televisión, llegando a desplazar en algunos casos incluso la retransmisión de los partidos del Mundial de Fútbol de Brasil, y sus presentadores se han convertido en superestrellas con sueldos multimillonarios.

¿Turco o alemán? Las dos cosas

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/07/13/actualidad/1405284030_803203.html


El centro de asesoría para turcos del barrio berlinés de Kreuzberg tenía el pasado lunes una agitación mayor de la habitual. Decenas de personas se acercaban a esta oficina para preguntar por los detalles de la decisión adoptada cuatro días antes por el Bundestag, la Cámara baja del Parlamento alemán. El sí de los diputados por abrumadora mayoría —algo habitual en este Gobierno de gran coalición— permitirá a los hijos de inmigrantes en Alemania no verse obligados a tomar a los 23 años una decisión crucial. Ya no tendrán que elegir entre la nacionalidad de sus antepasados o la del país en el que han vivido y crecido. Podrán conservar las dos, siempre que cumplan ciertas condiciones.
La medida está pensada sobre todo para los turcos. No solo porque se trate, con más de millón y medio de personas, de la comunidad extranjera más numerosa en Alemania. También porque otros países, como todos los de la UE, ya tenían convenios que permitían a los hijos de españoles, franceses, italianos o británicos residentes en Alemania tener los dos pasaportes de por vida. Hay, por ejemplo, 700.000 alemanes con nacionalidad polaca. Otros ciudadanos, como la mayoría de latinoamericanos, marroquíes, sirios e iraníes, también se beneficiarán de la nueva regulación.
El pero llega con las condiciones que los socialdemócratas del SPD, los impulsores de la iniciativa, se han visto obligados a aceptar de sus socios democristianos de Gobierno. Para conservar los dos pasaportes será obligatorio que el beneficiario demuestre a los 21 años que ha vivido al menos ocho en Alemania o que ha estado seis escolarizado. Estos requisitos impuestos por la parte más conservadora del Gobierno, temerosa de que acceder a la nacionalidad fuera demasiado fácil, han despertado las críticas de la oposición y de las asociaciones de defensa de los inmigrantes.
En los últimos años han sido los socialcristianos de la CSU, el partido bávaro hermanado con la CDU de Angela Merkel, los que más han insistido en que eliminar las restricciones sería una forma de devaluar la noción de convertirse en alemán.
“Estamos bastante enfadados. Este no es el proyecto que el SPD prometió en la campaña electoral. Creemos que los requisitos no evitarán que la mayor parte de los afectados puedan optar a la doble nacionalidad, pero es una cuestión de principios”, aseguraba el pasado jueves desde su soleado despacho berlinés Mustafá Doganay, representante de la comunidad turca de Alemania.
Más duro aún es el discurso de la oposición. Los Verdes y la Izquierda critican otro de los puntos conflictivos de la ley: su no retroactividad. Es decir, los extranjeros que perdieron la nacionalidad alemana cuando estaban obligados a elegir entre una de las dos no podrán recuperarla. “Rechazamos la nueva ley porque supone una vez más tratar a los alemanes con padres extranjeros como si fueran de segunda clase”, resume el portavoz de Interior del partido ecologista.
Los impulsores de la iniciativa lo ven de otro modo. La diputada socialdemócrata Eva Högl lamenta no haber convencido a sus socios de Gobierno de eliminar en todos los casos la obligación de elegir nacionalidad, pero al mismo tiempo define la ley aprobada como un gran éxito. “La doble nacionalidad forma parte de nuestro proceso de reconocernos como una sociedad de inmigración. Hemos dado un paso importante en el camino para aceptar que somos una sociedad multicultural”, añade Högl, vicepresidenta del grupo parlamentario del SPD.
No hay datos sobre el número de turcos nacidos en Alemania afectados, pero el responsable de Integración del Gobierno, el socialdemócrata Aydan Özoguz, de ascendencia turca, calcula que a partir de 2018 unos 40.000 jóvenes podrán beneficiarse cada año de la nueva ley.
El debate sobre la integración y la ciudadanía lleva décadas siendo un asunto caliente en la sociedad alemana. El canciller socialdemócrata,Gerhard Schröder, fue en 2000 el responsable de acabar con el derecho de sangre para obtener la nacionalidad, un sistema anticuado que además era contraproducente para un país que necesita inmigrantes. Frente a las críticas que recibió, el Gobierno de coalición SPD-Verdes dio el paso, pero lo hizo de una forma tímida que creaba dos tipos de turcos, los nacidos antes de 1990 y los nacidos después. Solo los segundos tenían derecho a optar a los dos pasaportes, con la condición de que cuando cumplieran 23 años eligieran uno u otro. Han sido los propios socialdemócratas los que han cambiado esta norma 14 años más tarde. Pero lo han vuelto a hacer de un modo que algunos consideran insuficiente. La polémica promete continuar.

Susto sobre Estambul tras un concierto de Metallica

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/amarina/2014/07/16/susto-sobre-estambul-tras-concierto-metallica/0003_201407X16C3999.htm


«A los cinco segundos de despegar, petardazo en el motor derecho, justo en mi ala, pero no sabía si era normal, aunque estuve intranquilo desde que vi la explosión, intentando convencerme de que no estaba en situación de peligro, pero después habló el comandante del avión diciendo que teníamos que regresar, y no hubo histeria, pero varias personas se desmayaron y algunas lloraban». Así, de corrido, explicaba ayer el viveirense Paco Gueimunde, el aterrizaje de emergencia que vivió junto a su colega Benxa Soto a bordo de un avión de Iberia sobre el cielo de Estambul. E ironizaba en las redes sociales señalando que después del espectáculos de decibelios, láser y luces del mítico grupo «Iberia acabó poniendo la pirotecnia».
Se quedó en un susto, pero de los que no se olvida. «Vi la explosión perfectamente, y cómo soltaba una llamarada el motor. A partir de ese momento todos notamos que el avión no ganó más altura, y la gente se dio cuenta de que no ascendíamos», explicó. Inicialmente el comandante de la aeronave informó de la posibilidad de que un pájaro fuera el causante de la explosión que dejó inutilizado el motor, algo que descartaron poco tiempo después. «La maniobra duró entre 10 y 15 minutos, y es una sensación un poco extraña; nos dimos cuenta de la situación cuando vimos el despliegue de bomberos y aeropuertos en la pista de aterrizaje». Superado el susto, la siguiente preocupación fue cómo regresar a casa. «Nos acostamos sin noticias, Iberia no tiene asistencia allí; nos fueron recolocando y hoy [ayer por la tarde], había gente que aún seguía en Estambul. Todo muy mal organizado», explicaba ya en Barajas.
-Y a todo esto, ¿qué tal Metallica?
-El concierto fantástico, los hemos visto ocho o nueve veces, pasan los años y mejoran. En Estambul, al no permitir alcohol, el ambiente es muy diferente a España, había familias desde niños a abuelos. Parecía un día de fiesta más que un concierto de rock.

Wednesday, December 09, 2009

"Estambul me regaló una novela"JON ARRETXE Escritor

Shahmarán es un ser mitológico procedente del Asia central, medio reptil, medio mujer, con dos cabezas, que simboliza la fertilidad y la sabiduría. Shahmarán (Erein) es también el título elegido por el escritor Jon Arretxe para una novela negra que publica simultáneamente en euskera y castellano.

Pregunta. Es usted viajero y escritor.

Respuesta. No me defino, pero viajo y escribo. Empecé a escribir para recoger las experiencias que había recogido después de viajar durante diez años por la Amazonía, por países africanos o por Asia. Los primeros libros fueron literatura de viajes: crónica cuando el viaje era suficientemente interesante o ficción basada en esos viajes.

P. ¿Por qué dio el paso a la literatura de género negro?

R. Porque me apetecía, sin más. Siempre me ha gustado la literatura negra, los clásicos americanos como Dashiell Hammett o Chester Himes, y los nuevos como Mankell o Donna Leon. La novela y el cine negro siempre me han atraído.

P. Pero empezó introduciendo el componente del humor.

R. Sí, escribí un par de parodias de novela negra. Con la estructura del género, pero con un toque de absurdo.

P. En el salto a la novela negra parece que no rompe del todo con su afición a los viajes.

R. Sí, he aprovechado el poso de escritor de viajes. En los tres últimos libros el lugar donde transcurría la historia no ha sido un encuadre casual. Morto vivace (2007) se sitúa en París. Fatum (2008), en Lisboa. La ciudad es el personaje principal. Y ahora Shahmarán, que transcurre en Estambul y Munich, con continuas referencias al Kurdistán.

P. ¿Qué encuentra de literario en Estambul? Le dedica mucha atención en la novela.

R. Todo, todo. Lo que ves, lo que oyes, lo que hueles al salir a la calle. La ciudad va mostrando personajes, te ofrece las historias. El vendedor de sanguijuelas de la novela existe. Estambul me regaló una novela. Y luego aproveché lo que conocía del Kurdistán y de Munich. Me gusta ver la vida real de las ciudades y plasmarlo en la novela, no inventarlo. Me siento más cómodo cuando escribo de sitios que conozco bien. Me voy allí y escribo parte de la novela en el mismo escenario en el que se desarrolla la historia.

P. De Munich no muestra la cara de la gran capital de Baviera.

R. No, no aparecen las cerveceras o los museos. No son los escenarios donde se mueven los emigrantes turcos pobres. Es el contraste entre una madre que mantiene vivo el orgullo de su origen kurdo y los hijos que se preocupan por sobrevivir. Uno de ellos, matando por encargo.

P. La xenofobia aparece claramente en la historia

R. Sí, un poco de crítica social es una característica de la novela negra. El rechazo a los turcos es claro en Alemania, y en época de crisis más todavía.

P. ¿Por qué cree que está de moda la novela negra?

R. No tengo ni idea. No sabía ni que estaba de moda cuando empecé a hacerlo. Lo mismo me pasó cuando empecé a escribir de viajes.

P. Escribe siempre en euskera. ¿Por qué deja la traducción al castellano en manos de otra persona?

R. Mi primer libro lo traduje yo. Pensaba que estaba impecable y cuando lo leyeron otras personas les daba la risa. No nos damos cuenta de los vasquismos que utilizamos. Es mejor dejarlo en manos de profesionales que lo van a hacer mejor.

P. Pero este libro aparece simultáneamente en euskera y castellano.

R. Sí, la tirada es un poco mayor en euskera. El público euskaldun ya me conoce


Tuesday, April 14, 2009

Los balnearios del Detroit turco Bursa. Cabeza de la ruta de la seda

Es paradójico. Los automóviles se han convertido en su alimento. Bursa subsiste gracias a las inmensas factorías de multinacionales como Fiat, Renault, Peugeot, Honda, Hyundai, Ford y Toyota. Pero la ciudad de los coches, la cuarta más importante de Turquía, los odia. Quiere desterrarlos de sus calles para convertirse en un foco turístico que compita con el exotismo de Estambul. Sus credenciales: las aguas termales que fluyen por sus cimientos, las inmensas pistas de esquí que parten desde la montaña Uludag... Y la Historia, ésa que la convirtió en la primera capital del imperio otomano en el siglo XIV -aún conserva los mauseleos de los dos primeros sultanes- y que le erigió en núcleo fundamental en el comercio de la seda. «Nuestro principal problema es el tráfico, que genera mucha contaminación. Por eso queremos limitar el movimiento de coches y acabar con la polución», expresa Sahabettin Harput, gobernador de este enclave situado en el noroeste de la república.
Resulta, en efecto, un tanto agobiante el impacto que recibe el visitante al desembarcar en una ciudad que lucha por convertirse en sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018. Los vehículos circulan con dificultad -por decirlo de alguna manera- por un lugar de estrechas calles, aunque acogedoras, atestadas de escaparates en los que golpean a la vista la gran cantidad de vestidos de novia y prendas de llamativos colores. A su lado compite el penetrante olor de las cafeterías y las pastelerías, con tentadoras pastas de té y las suculentas castañas escarchadas típicas de la zona, irresistibles para los golosos.
Roscos patrióticos
Es difícil no toparse con vendedores ambulantes que ofrecen roscos de sésamo con banderas turcas -la exaltación nacionalista es máxima- o con uno de sus múltiples restaurantes kebabs, donde venden el bocadillo del mundo árabe. Eso sí, con pan de pita. Pero en esta región hay que probar el 'iskender kebap', con finas tiras de carne de cordero y salsa de tomate. El visitante siempre encontrará uno; da igual que se mueva por la ciudad nueva o por la fortificada urbe antigua.
Y es que hay dos Bursas. La parte amurallada deslumbra en lo alto de una colina desde la que se descubre toda la ciudad. Se asientan los mauseleos de los dos primeros sultantes del imperio otomano, dos pequeños recintos en el que se conservan sus restos y el de su corte. También el castillo y la imponente torre del reloj, de 33 metros de altura y con 89 escalones de madera, llaman la atención en esta especie de parque por el que pasean los adolescentes con sus uniformes escolares propios de las universidades americanas.
En el resto del municipio se mezclan el pasado y el presente. Delante, por ejemplo, del mercado de la seda Koza Han (1491) y de la Gran Mezquita Ulu Camii (finales del siglo XIV) han plantado un McDonalds. Efectos de la globalización actual. Porque hubo otra. Esa época en la que esta ciudad crecía como uno de los principales centros de la Ruta de la Seda, ubicada en su extremo más occidental. «Éste era el centro mundial del comercio. Venían mercaderes de todas partes», proclama el guía local Nihat Tinik.
Conservado a la perfección, este recinto, de dos plantas cuadradas y con una especie de patio interior en el que se construyó una pequeña mezquita para que los comerciantes árabes oraran, guarda el atractivo de aquellos tiempos. Ahora no hay puestos, sino tiendas en las que se puede comprar todo tipo de prendas de seda: corbatas, pañuelos, camisas... Con una amable sonrisa, los comerciantes suelen ofrecer té (o café, siempre sin leche) y pastas al visitante, una proposición que se magnifica cuando se cierra una transacción. Entonces, idolatran al comprador como hicieron con la reina de Inglaterra cuando les visitó en octubre. Momento histórico que reflejan las fotografías que compiten con el colorido de los atractivos escaparates.
La Gran Mezquita, en la misma explanada, vigila el mercado. Es otro mundo. Un lugar de recogimiento. A las doce, una de las cinco horas de rezo, una multitud -la mayoría hombres, aunque este recinto posee una zona reservada para mujeres- se aproxima a la mayor mezquita de Bursa, con capacidad para dos mil personas y muestra de las primeras construcciones otomanas. Su gran aforo provocó que en el centro del recinto -formado por veinte cúpulas- se habilitara una fuente para purificar el ambiente y evitar una sensación de ahogo y pesadez en el aire (se consigue a medias). Cuenta la leyenda que el sonido del agua es uno de los preferidos en el islam. Hay otros dos: el del dinero y el de las mujeres.
Nieve y baños termales
Éste es sólo uno de los múltiples centros de oración que salpican cualquier ciudad del mundo árabe. Todas se distinguen por sus minaretes, desde donde se llama a los fieles. Y en la parte antigua de Bursa también luce la Mezquita Verde, que quedó inacabada por los problemas económicos que padeció el sultán Mehmet I en el siglo XV. En su interior aún se pueden ver las marcas que dejó el terremoto que destruyó parte de la ciudad en 1855. Su nombre se debe a su color, una tonalidad predilecta en el mundo musulmán y que deslumbra en los bosques que rodean la ciudad. El verde inunda las montañas que rodean este enclave, como el parque nacional del monte Uludag, candidata a acoger los Juegos de Invierno de 2018,o el color de su equipo de fútbol -con un estadio que parece una plaza de toros, redondo, y con una decena de tiendas de alquiler de coches en los bajos-...
Este color es su marca. Como en el futuro serán los hoteles termales y el esquí. Complejos en los que en lugar de sol y playa se disfrutará de la nieve y los baños relajantes. Ya existen varios balnearios con spa y todo tipo de actividades en las que el agua toma su máximo protagonismo. Pero Bursa quiere más. Y para ello invertirá una ingente cantidad de dinero. Con esta meta, y con la de limpiar su aire, ése que han contaminado los coches de los que ahora vive.

Monday, February 09, 2009

Podría circuito de Estambul quedar fuera de la Fórmula Uno para 2011

Tras los problemas entre la organización de la pista y el presidente de la categoría
El Financiero en línea
Estambul, 8 de febrero.- El circuito de Estambul podría quedar fuera de la temporada de Fórmula Uno a partir de 2011 debido a los problemas entre la organización de la pista y el presidente de la categoría, Bernie Ecclestone.
El mandatario de la máxima categoría del deporte motor señaló que la falta de pago de la renta del circuito obligaría a pensar en otras sedes pese a que el contrato expira dentro de dos años.
Ante esto, Can Guclu, director general de la pista turca, mencionó que se debe llegar a un acuerdo de forma rápida en busca de alargar el contrato para mantener a la ciudad como sede de la Fórmula Uno.
"Tememos que 2011 sea el último año que habrá Fórmula Uno en Estambul. Si queremos que el Gran Premio siga en el calendario, tenemos que empezar a trabajar de inmediato. No podemos empezar a negociar para la carrera el último año de contrato", indicó el directivo al diario local Zaman.
En caso de que el Gran Premio de Estambul quede fuera del calendario de Fórmula Uno, existen tres países interesados en albergar un "gran circo" como Bulgaria, Corea del Sur y Rusia.
En la temporada 2009 que arrancará el próximo mes de marzo, Estambul recibirá la competencia del 5 al 7 de junio. (Con información de Notime

Friday, July 18, 2008

SOCIEDAD ESPANOLA: LA GENERACION MILEURISTA

Mileurista
De Wikipedia, la enciclopedia libre

El neologismo mileurista (surgido a partir de mil euros) se aplica para definir a una persona perteneciente a la generación nacida en España entre 1965 y 1985 (aproximadamente) y con unos ingresos que no suelen superar los 1.000 euros al mes (según el Instituto Nacional de Estadística, el salario medio del asalariado español es de 1.538,17 euros brutos al mes (1.703,87 euros al mes para los que trabajan a jornada completa)[cita requerida]).

Además de a la situación económica, el concepto se refiere a la alta formación académica exigida, pues con frecuencia para ser mileurista suele ser necesario tener estudios superiores incluidos los de máster, postgrado, e idiomas, todo ello en un mercado laboral que evidentemente no compensa dicha preparación.

NUMERO DE AFECTADOSSegún Europa Press,[1] basándose en datos de la Agencia Tributaria del año 2006 recogidos por los Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha) Existen casi 11 millones de personas que ganan menos de 13500 € brutos anuales, es decir, menos de 1100€ al mes, lo cual supone el 58% de los asalariados.Las comunidades autónomas con más mileuristas serían por este orden, Extremadura, con casi el 70% de la población, Murcia con el 67% y Andalucía con el 64%. Por encima del 50% se encontrarían Canarias, donde el 65% de sus asalariados son 'mileuristas', seguida de Castilla-La Mancha (60,6% del total), Galicia (60,6%), Baleares (60,3%) y Comunidad Valenciana (60,3%). La comunidad con menos "mileuristas" es, según Gestha, Ceuta, con el 45%.

El mileurismo como fenómeno sociológico El Mileurismo, refiriéndose a una corriente sociológica más que a un tramo concreto de renta, es una palabra que fue empleada por la escritora española Espido Freire, quien ha escrito dos libros sobre la situación socioeconómica de la juventud española después de la Transición democrática que describe el vocablo. El primero fue Mileuristas: cuerpo, alma y mente de la generación de los 1000 euros (Barcelona: Editorial Ariel, 2006).

Espido Freire define a los mileuristas, más que por sus ingresos alrededor de los mil euros al mes, como

El conjunto de españoles de entre 25 y 30 años con formación superior, que desempeñan trabajos por debajo de su capacidad, que vuelcan buena parte de sus expectativas vitales en el ocio, se interesan por la cultura en sus formas más modernas y son pasivos y protestones. Pertenecen a la generación más preparada de la historia de España. Rondan la treintena, son universitarios y saben idiomas. Pero los bajos sueldos, la sobreabundancia de titulados y los cambios sociales les han impedido llegar a donde pensaban llegar. Comparten piso; no tienen coche, ni casa, ni hijos y ya se han dado cuenta de que el futuro no estaba donde creían. Es el equivalente español de los llamados JASP, "Jóvenes aunque sobradamente preparados". Universitarios, se encuentran en un mercado sobresaturado de universitarios. Con poco más de mil euros deben sostener una vida de adultos, por lo cual no pueden permitirse hijos ni relaciones estables, comparten piso con otros mileuristas y, aunque están mejor formados que sus jefes y saben idiomas y manejan instrumentos informáticos que éstos no conocen, son sistemáticamente ninguneados y despreciados por estos y no acceden a puestos de superior retribución. No se comunican por los habituales medios de comunicación de masas, sino por internet o móvil, medios que sus jefes no valoran e ignoran, son individualistas y carecen de conciencia de clase social. Son víctimas de hipotecas abusivas y emplean casi todo su dinero en el ocio.

Tuesday, April 01, 2008

A threat of turmoil in Turkey

Considering a ban on the ruling party

TURKEY edged towards prolonged political and economic turmoil on Monday March 31st after the country's most senior court unanimously agreed to consider a case calling for the banning of the ruling Justice and Development (AK) party and for the prime minister to be barred from office.
The decision by the Constitutional Court could lead to a dangerous escalation in tensions between the AK party, with its roots in Islam, and its secular detractors in the army and the judiciary, who accuse the party of leading the country towards sharia rule.

In a 162-page indictment AK is accused of becoming “a centre for anti-secular activities” and the prosecutor calls for 71 of the party’s officials, including the prime minister, Recep Tayyip Erdogan, to be banned from politics for five years. The court, which is dominated by secular judges, voted without exception to consider the case. A majority of the judges also agreed to hear similar charges against the president, Abdullah Gul.
Mr Gul, who began politics in an overtly Islamist party, said the decision came as no surprise and promised to “carry on with business as usual.” The first signs of the case came at the start of the year after AK set out to ease a strict ban on the wearing of Islamic headscarves in universities. That provoked uproar among secular university rectors, who called it an assault on Ataturk's republic. It was cited as evidence in the prosecutor’s indictment along with various comments made by Mr Erdogan when he criticised restrictions on religious garb.
Turkey has shut at least four pro-Islamic parties since 1970. AK was formed by a group of moderate Islamists led by Mr Erdogan who came to power five years ago pledging to lead Turkey into the European Union. During its first term AK enacted a raft of radical reforms that persuaded EU leaders to open long-delayed membership talks. These, along with a strong economic record, helped AK to return to office last year with an increased share of the vote.
Western observers say the case against AK is unabashedly political and could further dampen Turkey's hopes of joining the EU. “In a normal European democracy, political issues are debated in parliament and decided in the ballot box, not in the courtroom,” said the EU's enlargement commissioner, Olli Rehn.
The case may be an act of desperation by an old guard whose power is waning as EU-inspired changes take hold. Most obvious among them is the army, which has long tried to dictate policy from behind the scenes. The generals suffered a humiliating defeat last year when a campaign to prevent Mr Gul from becoming president backfired. Fearing that Mr Gul would rubber stamp AK-inspired laws, they went as far as to threaten a coup. Judges weighed in on the army's side and Mr Gul was forced to withdraw after the Constitutional Court upheld opposition claims that parliament lacked a quorum during a first round of balloting.
But AK's big electoral win allowed Mr Gul to revive his presidential ambitions and to claim the post in a fresh vote. Meddling by the army probably helped to bolster AK's ratings. A defiant Mr Erdogan has predicted that efforts to ban his party will have the same effect now. In any case, most outlawed parties resurrect themselves under a new name. So why bother trying to ban AK? Some pundits speculate that, rather than closing the party, the court will bar Mr Erdogan and a few of his lieutenants from politics. Without its charismatic leader the party would disintegrate, allowing the secular opposition to seize power again.
But things may not be that simple. Mr Erdogan is threatening to tweak the constitution to make it harder to ban political parties. He would then seek a referendum on the changes. Opposition leaders give warning that such “provocations” would lead to more tensions. AK officials counter that the greater risk is if their disgruntled supporters disregard Mr Erdogan's appeals for calm and take to the streets. Violence might ensue. Either way, Turkey's future is looking decidedly more unsure.

Monday, March 24, 2008

ispanyolca kursu: Vocabulario de PROFESIONES, LUGARES DE TRABAJO Y ESTUDIOS (MESLEKLER, IŞ YERLERİ VE ÖĞRENİMLER Sözlüğü)

Vocabulario / Sözlük-Verbos /Fiiller:Estudiar: verbo regular. Ders çalışmakTrabajar: verbo regular.Çalışmak-Conjunción /Bağlaç:O: veya.-Interrogativo /Soru:¿Qué?: Ne...?-Nombres /Isimler:Estudiante: ÖğrenciMedicina: Hekimlik, TıpUniversidad: Üniversite-Profesiones /Meslekler -Estudios /Öğrenim -Lugar / YerMédico - Medicina - HospitalEnfermero/a - Enfermería - Hospitalfarmaceutico/a - Farmacia - FarmaciaAbogado/a - Derecho - OficinaEmpresario/a - Empresariales - OficinaSecretario/a - Secretariado - OficinaContable - Contabilidad - OficinaIngeniero - Ingenieria - OficinaBanquero/a - Economía - BancoPeriodista - Periodismo - Television, Radio, PrensaPolicia - ComisaríaCamarero/a Hostelería Bar, Restaurante, HotelCocinero/a " "Arquitecto Arquitectura EstudioFrutero/a FruteríaCarnicero/a CarniceríaPanadero/a PanaderíaPescatero /a PescaderíaDependiente/a TiendaCantante - Mùsica, SolfeoMusico - Mùsica, SolfeoPintor/a -Bellas ArtesEscultor/a - Bellas ArtesFotografo/aTaxista - TaxiChofer - AutobusCamionero - CamiónJubilado/aActivadades / Aktiviteler¿Estudias o Trabajas? Soy banquero. (Okuyormusun veya çalışıyormusun?) Ben Bankacıyım¿Dónde trabajas? Trabajo en el banco Kredi. (Nerede çalışıyorsun? Yapı Kredi de çalışıyorum)¿Estudias o Trabajas? Soy estudiante. (Okuyormusun veya çalışıyormusun?) Öğrenciyim¿Qué estudias? Estudio Bellas Artes. (Ne okuyorsun? Güzel Sanatlar okuyorum)¿Dónde estudias? Estudio en la Universidad de Bilbao. (Nerede okuyorsun?)¿Estudias o Trabajas? Soy camarero. (Okuyormusun veya çalışıyormusun?) Garsonum¿Dónde trabajas? Trabajo en el Hotel Malena. (Nerede çalışıyorsun?)

Wednesday, March 05, 2008

ispanyolca kursu:LECCION 2- Verbos Regulares (Tiempo Presente) /Düzenli Fiiller (Şimdiki Zaman)

Verbos /FiillerHay verbos irregulares y regulares. Ahora aprendemos a conjugar los verbos regulares. Hay 3 tipos:İspanyolca'da düzensiz ve düzenli fiiller vardır. Şimdi Düzenli Fiiller çekimini ögreniyoruz. 3 tip vardır:

1)Terminación –AR (Ej. hablAR) (Sonu -AR ile bitenler)
Yo habl-O
Tú habl-AS
Él /Ella /Usted habl-A
Nosotros /Nosotras habl-AMOS
Vosotros /Vosotras habl-AIS
Ellos /Ellas /Ustedes habl-AN

2)Terminación –ER (Ej. bebER) (Sonu -ER ile bitenler)
Yo beb-OTú beb-ES
Él /Ella /Usted beb-E
Nosotros /Nosotras beb-EMOS
Vosotros /Vosotras beb-EIS
Ellos /Ellas /Ustedes beb-EN

3)Terminación –IR (Ej. vivIR) (Sonu -İR ile bitenler)
Yo viv-O
Tú viv-ES
Él /Ella /Usted viv-E
Nosotros /Nosotras viv-IMOS
Vosotros /Vosotras viv-IS
Ellos /Ellas /Ustedes viv-EN

Vocabulario
Lenguas: diller
Un poco de: Bir az
Español: ispanyolca
Turco: türkçe
Cola: cola

Interrogativo /Soru¿Qué?: Ne? Hangi?

Tuesday, March 04, 2008

ispanyolca kursu:LECCION 1- Saludos y Despedidas (Selamlar ve Vedalaşmalar)

Hola (Merhaba)
Adiós (Allaha Ismarladık)
Buenos días (Günaydın)
Hasta luego (Sonra görüşürüz)
Buenas tardes (İyi akşamlar)
Hasta mañana (Yarın görüşürüz)
Buenas noches (İyi geceler)
Nos vemos (Görüşürüz)
Encantado: Memnun oldum (erkek için)
Encantada: memnun oldum (kız için)
Pronombres Personales (Kişi zamirleri):
Yo (Ben)
Tú (Sen)
Él ( O /erkek)
Ella ( O /kız)
Usted (Siz /erkek ve kız/resmi konuşmalarda)
Nosotros (Biz erkek yoksa Karışık Grup)Nosotras (Biz Kız)
Vosotros (Siz erkek yoksa Karışık Grup)Vosotras (Siz kız)
Ellos (Onlar erkek yoksa Karışık grup)Ellas (Onlar kız)Ustedes (Sizler erkek ve kız/resmi konuşmalarda)
Verbo (Fiiller):
Llamarse (Adı ... olmak)Yo me llamoTú te llamasÉl /Ella /Usted se llamaNosotros /Nosotras nos llamamosVosotros /Vosotras os llamaisEllos /Ellas /Ustedes se llaman
Not: İspanyolcada fiilli cümleler yapılırken kişi zamirleri cümlede olmak zorunda değildir. Kişi fiil çekiminde ifade edilebilir.
Interrogativo (Soru Kelimeleri): ¿Cómo? (Nasıl)Símbolos (Semboller): ¡(...)! ¿(...)? (İspanyolcada soru cümlelerinin başına ters soru işareti sonuna da normal soru işareti konulur.)
Actividad (Aktivite):Adın ne? Adım Ozan. ¿Cómo te llamas (tú)? Me llamo OzanAdı ne? Adı Gülay. ¿Cómo se llama (ella)? Se llama GülayAdınız ne? Adımız Kaan ve Alper. ¿Cómo os llamais? Nos llamamos Kaan y AlperAdları ne? Adları Eda ve Furkan. ¿Cómo se llaman? Se llaman Eda y FurkanAdınız ne? Adım Lara. ¿Cómo se llama (Usted)? Me llamo Lara

Wednesday, February 27, 2008

Turkey strives for 21st century form of Islam

Ian Traynor, Europe editor The Guardian,
Wednesday February 27 2008

Turkey is engaged in a bold and profound attempt to rewrite the basis for Islamic sharia law while also officially reinterpreting the Qur'an for the modern age.
The exercise in reforming Islamic jurisprudence, sponsored by the modernising and mildly Islamic government of Recep Tayyip Erdogan, the prime minister, is being seen as an iconoclastic campaign to establish a 21st century form of Islam, fusing Muslim beliefs and tradition with European and western philosophical methods and principles.
The result, say experts following the ambitious experiment, could be to diminish Muslim discrimination against women, banish some of the brutal penalties associated with Islamic law, such as stoning and amputation, and redefine Islam as a modern, dynamic force in the large country that pivots between east and west, leaning into the Middle East while aspiring to join the European Union.
A team of reformist Islamic scholars at Ankara University, acting under the auspices of the Diyanet or Directorate of Religious Affairs, the government body which oversees the country's 8,000 mosques and appoints imams, is said to be close to concluding a "reinterpretation" of parts of the Hadith, the collection of thousands of aphorisms and comments said to derive from the prophet Muhammad and which form the basis of Islamic jurisprudence or sharia law. "One of the team doing the revision said they are nearly finished," said Mustafa Akyol, an Istanbul commentator who reflects the thinking of the liberal camp in Erdogan's governing AK party. "They have problems with the misogynistic hadith, the ones against women. They may delete some from the collection, declaring them not authentic. That would be a very bold step. Or they may just add footnotes, saying they should be understood from a different historical context."
Fadi Hakura, a Turkey expert at the International Institute of Strategic Studies, described the project as an attempt to make Turkish Sunni Islam "fully compatible with contemporary social and moral values.
"They see this not as a revolution, but as a return to the original Islam, away from the excessive conservatism that has stymied all reforms for the last few centuries. It's somewhat akin to the Christian reformation, although not the same."
Under the guidance of Ali Bardokoglu, the liberal Islamic scholar who heads the religious directorate and was appointed by Erdogan, the Ankara theologians are writing a new five-volume "exegesis" of the Qur'an, taking the sacred text apart forensically, rooting it in its time and place, and redefining its message to and relevance for Muslims today. They are also ditching some of the Hadith, sayings ascribed to and comments on the prophet collected a couple of hundred years after his death.
A Roman Catholic Jesuit expert on Turkey and Islam, Felix Koerner, is working with the Ankara professors, reportedly schooling them in the history of western religious and philosophical change and how to apply the lessons of historical Christian reform movements to modern Islam. "This is really a synthesis of modern European critical thought and Muslim Ottoman Koranic tradition," said Koerner. "There is also a political agenda. With this government there is more confidence in these modern theologians."
Erdogan insists his AK party, in a country that is constitutionally secularist, is a Turkish Muslim equivalent of a European Christian democratic party - traditionalist, conservative, based on religious values, but democratic, tolerant, and liberal. With Spain and the Zapatero government, he is pushing an "Alliance of Civilisations" aimed at a rapprochement between the Muslim and western worlds. After years of fighting the militantly secularist Turkish establishment, he has just succeeded in lifting the ban on Islamic headscarves for girls in higher education. His many opponents decry it as part of Turkey's slide away from secularism down the slippery slope of Islamism.
Sources say the Islamic reform project is so ambitious and so fundamental it will take years to complete, but that it is already paying dividends - abolition of the death penalty, a campaign against honour killings, and the training and appointment of several hundred women as imams.
At a glance
The Hadith are narrations of the life of the prophet Muhammad and his companions and are considered an important source of material on religious practice, law, history and biography. Hadith relate what the prophet said, did or liked. Most Muslims consider the Hadith to be an essential addition to and clarification of the Qur'an. In Islamic jurisprudence the holy book contains guidelines about the behaviour expected from Muslims but there are no specific rules on many matters. Hadith influence around 90% of sharia, or Islamic law, and the most controversial ones concern the violent punishments meted out to adulterers and apostates, the role and treatment of women and jihad.Riazat Butt

Friday, February 22, 2008

Manchester am Bosporus

Die Türkei feiert ihr »Wirtschaftswunder«. Vor allem der Werftsektor boomt. Arbeiter hingegen müssen für Hungerlöhne ihr Leben riskieren
Von Nico Sandfuchs, Ankara

Der türkische Schiffbau boomt. Wie die meisten anderen Sektoren der Wirtschaft konnten sich auch die Eigner der großen Werften, die fast alle in der südlich von Istanbul gelegenen Region Tuzla angesiedelt sind, in den vergangenen Jahren über satte Gewinne freuen. Allein die Exporterlöse der Branche verdreifachten sich zwischen 2004 und 2007 von rund 700 Millionen US-Dollar auf knapp zwei Milliarden Dollar jährlich. Die Erfolgsstory der Werftbosse ist bezeichnend für die Türkei, wo nahezu sämtliche Wirtschaftszweige seit Amtsantritt der gemäßigt-islamischen Regierung unter Ministerpräsident Tayyip Erdogan ähnliche Umsatzsteigerungen hinlegen konnten. Auch der Umstand, daß sich die zweistelligen Zuwächse der Schiffbauunternehmen in den Lohntüten der Werftarbeiter nicht widerspiegelt, ist typisch: Ähnlich sieht es bei ihren Kollegen im Textilsektor oder im Baugewerbe aus. Denn von dem vielbeschworenen »türkischen Wirtschaftswunder«, das die neoliberale Politik Erdogans dem Lande angeblich beschert hat, ist bei der werktätigen Bevölkerung bislang nichts angekommen. Tageslöhne von umgerechnet kaum 15 Euro, fehlende Sozialversicherung, Wochenarbeitszeiten von 60 Stunden und mehr, Lohnkürzung oder Kündigung im Krankheitsfalle – unter diesen Umständen wird die türkische Arbeitskraft billig gehalten und so das vermeintliche Wirtschaftswunder am Bosporus überhaupt erst ermöglicht.
Tödliche ArbeitsunfälleDie Arbeitsbedingungen beim Schiffbau sind sogar für türkische Verhältnisse derart kraß, daß sie inzwischen selbst in der einheimischen Boulevardpresse thematisiert werden. Denn nicht nur die Gewinne der Werfteigner haben sich in den letzten Jahren verdreifacht: Die Zahl der Arbeiter, die während der Maloche ums Leben kommen, ist von durchschnittlich fünf auf mindestens 20 pro Jahr in die Höhe geschnellt. Allein seit Anfang des Jahres starben in der Region Tuzla bereits vier Werftarbeiter bei Arbeitsunfällen. Für den Verband der Schiffbauer (GISBIR) tragen die Arbeiter allerdings selbst die Schuld an den Unfällen. »Wir treffen alle Vorkehrungen, aber die Arbeiter sind einfach viel zu nachlässig bei der Umsetzung«, behauptete kürzlich Verbandschef Kenan Torlak. »Es ist Pflicht, Handschuhe und Schutzhelm zu tragen. Aber manche halten diese Vorschrift nicht ein.« In den Ohren der Funktionäre der Gewerkschaft Limter-Is klingen die Worte der Werftbesitzer geradezu wie Hohn. Viele der verunglückten Arbeiter wurden von tonnenschweren Stahlteilen erschlagen oder stürzten von wackeligen Gerüsten mehrere Dutzend Meter in die Tiefe. Daß das Tragen von Handschuhen und Helm die Überlebenschancen bei dieser Art von Unfällen kaum wesentlich erhöht, dürfte auch den Werftbossen klar sein, meint der Gewerkschaftsvorsitzende Cem Dinc. In Wahrheit würden die Arbeitsunfälle bewußt in Kauf genommen. Die Auftragsbücher sind voll, das Arbeitstempo ist dementsprechend hoch, selbst einfache Arbeitsschutzvorkehrungen würden umgangen, weil sie zu einem Zeitverlust führten. So würde ganz bewußt eher der Tod eines Arbeiters in Kauf genommen als die Konventionalstrafe, die drohe, wenn ein Auftrag nicht pünktlich ausgeführt wird. Verschärfend komme noch hinzu, daß ein Großteil der Beschäftigten ungelernte Leiharbeiter seien, die von Arbeitsvermittlern vor allem in Südostanatolien, dem Armenhaus des Landes, für Hungerlöhne rekrutiert würden. Gerade einmal zehn Prozent der 24000 Werftarbeiter, die in der Region Tuzla ihr Brot verdienten, sind den Angaben von Limter-Is zufolge fest angestellt. Der Rest sind ungelernte Zeitarbeiter, die zumeist nie zuvor in der Branche gearbeitet haben. Eine Umgehung sämtlicher Sicherheitsstandards, völlig übermüdete Malocher, die statt der vorgeschriebenen 37,5 Wochenstunden selten weniger als 70 Stunden arbeiten, ungelerntes Personal – tödliche Unfälle sind unter diesen Bedingungen geradezu programmiert.Die Angaben der Gewerkschaft über die horrenden Arbeitsbedingungen werden auch durch eine Studie der Regierung bestätigt. Im April des vergangenen Jahres ließ das Arbeitsministerium 44 Werften auf die Einhaltung der Arbeitsschutzbestimmungen überprüfen. Mehr als 500 schwerwiegende Mängel traten dabei zutage. Grund genug für ein Eingreifen ist dies allerdings auch vor dem Hintergrund der gehäuften Todesfälle nicht – man will die boomende Industrie schließlich nicht bremsen.
Streik für mehr SicherheitDie Gewerkschaft Limter plant deshalb nun einen Streik, um zumindest die Einhaltung der Sicherheitsstandards und einen Einstellungsstopp für Leiharbeiter zu erreichen. Von Gesprächsbereitschaft ist auf seiten der Werftbesitzer derweil keine Spur. Arbeiter, die vergangenen Samstag protestiertenw, wurden statt dessen kurzerhand auf die Straße gesetzt. Das rigide Vorgehen gegen jede Form von gewerkschaftlicher Organisation und Widerstand hat bereits dafür gesorgt, daß gerade viele der Leiharbeiter, die keine festen Verträge haben, einem Streik skeptisch gegenüberstehen: »Die Bosse sitzen einfach am längeren Hebel. Denn wenn Ali nicht arbeitet, dann kommt eben Mehmet und arbeitet für ihn. Und wenn Mehmet nicht arbeitet, dann kommt Hasan. Wenn ich sage, ich setze mich für 15 Euro am Tag nicht länger diesen Bedingungen aus, dann kommt einer, der die gleiche Arbeit sogar für zehn Euro macht – weil er das Geld noch viel nötiger braucht als ich«, sagt ein Arbeiter. Arbeitskraft ist billig im Wirtschaftswunderland Türkei. Und Menschenleben sind es auch.

Monday, February 18, 2008

Turkey and Islam Veils of half-truth

Feb 14th 2008 ISTANBULFrom The Economist print edition
What lies behind the row over lifting the headscarf ban in universities
TO TURKEY'S secular elite it is a step back to the dark ages; to its conservatives, an overdue right. Either way, the constitutional changes approved by parliament to ease the ban on the wearing of the Muslim headscarf in universities will trigger a new battle between the mildly Islamist prime minister, Recep Tayyip Erdogan, and his secular opponents.
Scores of university heads have declared they will ignore the changes, although they were approved by a big parliamentary majority on February 9th. Tens of thousands of Turks have taken to the streets in protest. The opposition leader, Deniz Baykal, promises to go to the constitutional court, arguing that the measures contravene constitutional guarantees of secularism. The court may rule in his favour, as it did in a dispute about the Turkish presidency last May. In any case, before the measures take effect the government has to change more specific rules about garb on campuses. Some doomsayers predict the sort of violence that flared between leftist students and nationalists and Islamists in the 1970s.
Mr Erdogan's Justice and Development (AK) party has been under pressure from its base to scrap the headscarf restriction, which was imposed only in the 1990s, ever since it came to power in 2002. Polls show that most Turks favour lifting the ban for university students. Even the country's generals have remained silent, for a change. So what is all the fuss about?
One answer is that the battle over headscarves is not really about religion at all. Rather it is a power struggle between a rising class of observant Turks from the Anatolian hinterland and an entrenched elite of secular “white” Turks, backed by the generals and the judiciary. “Women with scarves used to be our maids, now they have become our neighbours,” sniffs one Istanbul socialite.
But snobbery and power are only part of the story. The headscarf debate reflects a clash between tradition and modernity as much as one between Islam and democracy. Many Westernised, middle-class Turks, especially women, fear for their lifestyle. They cite government plans to ban the showing of alcohol on television as another example of creeping conservatism. It did not help when one AK member of parliament crowed that, after getting the headscarf into universities, government offices would be next.
Even headscarf campaigners complain that they knew nothing about the government's plans. Some believe they were designed merely to win votes in the local elections due next year. If the AK were serious about bolstering equality between the sexes, “there would be more than one woman in the cabinet,” says one AK-supporting lady. And if letting women cover their heads were a matter of rights, as Mr Erdogan claims, why has the government not scrapped Article 301 of the penal code, which criminalises free speech? (Its most recent victim is Atilla Yayla, a liberal academic, given a suspended three-year jail sentence for calling Ataturk “that man”.) The government is also dragging its feet on European Union demands to make it easier for non-Muslim minorities to reclaim properties confiscated by the state.
One reason for this, some suggest, is that the AK government needed to placate a small far-right party whose support it needed in parliament to secure a two-thirds majority on the headscarf. At all events, Mr Erdogan's waning interest in joining the EU has led to growing disenchantment among his liberal supporters. Their problem is that they have nowhere else to turn. Mr Baykal, who purports to stand for Ataturk and modernity, is among the country's most strident opponents of EU-imposed reforms. Despite losing three elections within the space of a decade, he remains firmly in position.
The bigger worry is that Turkey has not yet devised a system of checks and balances that can protect the rights of all individuals, be they secular or pious, Turks or Kurds. As Abdullah Gul, the pro-European Turkish president, argued this week, EU membership could offer a panacea for Turkey's ills. If only Mr Erdogan (and existing EU members) would agree.

Thursday, February 14, 2008

TURKEY: WORRIES MOUNT OVER GOVERNMENT’S COMMITMENT TO DEMOCRATIZATION

Yigal Schleifer 2/13/08
The recent vote in the Turkish parliament ending the ban on headscarves at public universities is raising concern about the future direction of Turkey. Some political observers are voicing concern that the government may be turning away from its broad reform agenda covering domestic democratization and Turkey’s European Union bid.
"The perception shared by many intellectuals is that this reform [over headscarves] will come at the expense of other reforms," says veteran Turkish journalist Yavuz Baydar, a columnist for the English-language newspaper Today’s Zaman.
"Some intellectuals [who support the government] are starting to have second thoughts about whether the government has a well-defined strategy for change for Turkey, and what triggered this doubt is the priority that the government has put on the headscarf issue."
The constitutional reform package that ended the headscarf ban zipped through parliament, after first being introduced only a few weeks ago by the liberal Islamic Justice and Development Party (AKP) government. The rapid passage of the measure contrasted sharply with the AKP’s drive to promote European Union membership. Over the last year, many of Turkey’s EU-related reforms have stalled.
For example, article 301 of the penal code, used to punish those who have "insulted Turkishness" and which has marred Turkey’s record on freedom of expression issues, remains unchanged despite numerous promises by the government to amend it. Meanwhile, the draft version of a new civilian-minded constitution, meant to replace one written by the military following a 1980 coup, has been ready for months but has yet to be presented by the government.
"What Turkey really needs to have is a very profound constitutional debate," says Katinka Barysch, an expert on Turkey at the Centre for European Reform, a think tank based in London. "The headscarf is only the tip of the iceberg."
Ali Babacan, Turkey’s foreign minister, claimed that lifting the headscarf ban was part of the effort to meet EU membership requirements. But EU officials were quick to make clear that the issue was strictly a domestic Turkish matter. "There is no EU legislation on the issue of wearing the headscarf," Krisztina Nagy, the spokesperson for the EU Commissioner for Enlargement Olli Rehn, told reporters in Brussels after the Turkish vote.
Says a European diplomat based in Ankara: "The fighting over the headscarf issue is distracting from dealing with other issues, and could make it more difficult for the different sides to come together on these issues, if it reinforces antagonisms and skepticism."
"It is unfortunate that this has taken up priority over these other issues, such as the reform of 301 and the constitutional process as a whole," the diplomat continued. "We hear from the government that reforms are in the pipeline. … But those never come true."
Also worrisome for observers was that in order to pass the headscarf legislation, the AKP had to enter what some have termed an "unholy alliance" with the opposition Nationalist Action Party (MHP), a hard-line group that has taken a rejectionist stance on many of Turkey’s EU reforms. Already, parliamentary debate over a bill that would provide for the return of property confiscated by the Turkish state from religious minority groups has been delayed by the AKP government, in order not to antagonize the MHP, which opposes the legislation.
Academics, meanwhile, are expressing concern that the focus on the headscarf issue is obscuring the need for more substantive reforms in Turkey’s higher education system. The same 1982 constitution that created the headscarf ban also put in place a highly centralized and bureaucratic university system that many academics assert stifles academic and intellectual freedom.
"The whole higher education system needs a greater look and needs to be reformed," says Ustun Erguder, a political scientist at Sabanci University in Istanbul. "This headscarf issue just delays the whole thing."
But Sahin Alpay, a professor at Istanbul’s Bahcesehir University and a leading Turkish liberal secularist, counters that getting the headscarf issue out of the way may actually make it easier to bring about other constitutional changes. "It may be a good thing that the headscarf issue is dealt with separately, because then the discussion of the new constitution will not be overshadowed by this extremely divisive issue," he said.
AKP government representatives insist that the party pushed for lifting the ban in the name of human rights and civil liberties. "Our main aim is to end the discrimination experienced by a section of society, just because of their personal beliefs," AKP parliamentarian Sadullah Ergin recently told private broadcaster NTV.
Because of the ban, many covered women went abroad to study. (The covered daughters of Prime Minister Recep Tayyip Erdogan, for example, attended college in the United States). Other women have resorted to wearing wigs over their headscarves in order to attend classes at Turkish state universities.
According to one recent poll, 60 percent of Turks support ending the headscarf ban. Still, the reaction from Turkey’s secular establishment has been forceful. While parliament was voting February 9 in Ankara, tens of thousands of flag-waving demonstrators turned out for pro-secularism rally only a few blocks away.
Although Turkey’s powerful military, considered the ultimate guardian of the country’s secular tradition, has, for now, remained quiet on the issue, the Republican People’s Party (CHP), the main secular opposition party in parliament, has vowed to appeal to the country’s top court to annul the vote lifting the headscarf ban.
"The aim [of the legislation] is to erode the principle of secularism in the constitution," said Kemal Anadol, spokesman for the CHP, at the start of the debate in parliament.
Editor’s Note: Yigal Schleifer is a freelance journalist based in Istanbul.
Posted February 13, 2008 © Eurasianet http://www.eurasianet.org

Wednesday, February 06, 2008

MUJERES-TURQUÍA: Un velo sobre la identidad nacional

Análisis de Hilmi Toros
ESTAMBUL, 6 feb (IPS) - El gobierno de Turquía mantiene vivo el debate hacia una reforma constitucional que, de concretarse, levantaría la prohibición a las mujeres de cubrir la cabeza con la tradicional mantilla musulmana cuando asisten a las universidades.
La oposición percibe en la iniciativa un intento de debilitar el actual régimen secular y de imponer principios islámicos, incluso más allá de la educación superior. Temen que este país aspirante a miembro de la Unión Europea (UE) se deslice, en realidad, hacia restricciones religiosas. Pero el oficialismo considera que el levantamiento de la prohibición representaría, en cambio, un paso hacia una libertad de expresión similar a la que disfrutan las estudiantes de universidades occidentales. El gobernante Partido de Justicia y Desarrollo (AKP), fundado por miembros de un partido islamista proscripto y que hoy se definen como conservadores, se unieron con el Partido de Movimientos Nacionalistas para concretar la enmienda que deroga la prohibición. Los dos partidos suman 410 votos en el parlamento, y se requieren 367 para aprobar la reforma. El proyecto ya se encuentra a estudio de una comisión legislativo y el trámite elegido es de carácter acelerado. Podría adoptarse en un plazo de 10 días. El Partido Popular Republicano (CHP), el principal de la oposición y fundado en los años 20 por el padre de la Turquía secular, Mustafá Kemal Ataturk, anunció que, de aprobarse la reforma, procuraría anularla mediante una demanda ante la Corte Constitucional. Unas 100.000 personas marcharon en Ankara el sábado contra los cambios propuestos. La reforma se concretará solamente en relación al denominado "basortusu", pequeño pañuelo usado por millones de mujeres en todo este país de 70 millones de habitantes. Los turbantes, por ejemplo, seguirán prohibidos, pues se los considera símbolo del fundamentalismo islámico. La mayoría de las esposas de los miembros del AKP usan turbante. El primer ministro y líder del AKP Recep Tayyip Erdogan, otrora islamista, había prometido a la devota base musulmana del partido que levantaría la prohibición. La enmienda, según Erdogan, solo pretende acabar con la discriminación contra las universitarias devotas y a restablecer su derecho a recibir educación terciaria. "Ningún derecho humano básico plantea una amenaza a la democracia o a los valores fundamentales de la república. El gobierno del AKP garantiza nuestro orden secular", declaró Erdogan. Mientras, el líder del opositor CHP, Deniz Baykal, consideró que "éste no es un asunto religioso, sino altamente político". Baykal acusó al AKP de intentar hacer pasar el turbante por "basortusu", y dijo que el turbante "no es turco, sino importado" de la secta musulmana wahabi, extremadamente religiosa y originaria de la Península Arábiga. El dirigente Husnu Tuna, del AKP, afirmó que "el objetivo" de la reforma "es levantar la prohibición en todos los ámbitos", lo que condujo a críticas de la oposición sobre la existencia de una agenda islámica oculta en el oficialismo, que alega lo contrario. "El problema real es el peligro de que esta libertad (de usar el pañuelo) se propague a todas las áreas públicas y también contamine las escuelas primarias y secundarias, los hospitales y los juzgados con el paso del tiempo", dijo el analista liberal Mehmet Alí Birand, del periódico Posta. "El peligro real es generar hombres y mujeres de turbante, que sean jueces, fiscales o médicos, y que afronten instancias en que médicas se nieguen a examinar a pacientes hombres o que mujeres se nieguen a que las examine un médico", sostuvo. El mundo académico, directamente afectado, está dividido. "Advertimos a quienes apoyan la reforma y a quienes permanecen en silencio que la enmienda socavará los avances de la república y que el orden secular llegará a un fin", dijo el profesor Mustafá Akaydin, presidente del Consejo Interuniversitario y presidente de la Universidad de Akdeniz. "Esto transformará de modo inevitable a la República Turca en un estado religioso", advirtió. El rectorado de la Universidad de Estambul, la mayor del país, con 50.000 estudiantes, sostuvo que "los intereses y opciones políticas, disfrazadas de libertad de credo, no pueden permitirse para amenazar la libertad científica en las universidades". "Turquía no será una escena para juegos de sharia (ley islámica) y abuso de religión. No podemos hacer la vista gorda ante quienes por su voluntad o su ignorancia debilitan nuestro orden social", señaló el rectorado en una declaración pública. El profesor Ural Bulut, rector de la prestigiosa Universidad Técnica de Medio Oriente en Ankara, dijo, entrevistado por CNN Turquía: "Si la reforma se adopta, los islamistas radicales presionarán para que la prohibición se levante en los niveles inferiores de la enseñanza y en otras áreas. Quienes no usan el pañuelo quedarán bajo presión." Pero, en el mismo programa, su colega Ihsan Dagi acotó que "las universidades no deberían preocuparse por las prohibiciones sino por las libertades y la educación". Dagi presentó una petición para levantar la prohibición, y dijo que en 24 horas sería apoyado por más de 600 profesores universitarios de todo el país. Dos poderosas organizaciones del sector privado, la Asociación de la Empresa y la Industria y la Organización Empresarial Femenina, se oponen a derogar la prohibición por entender que el gobierno se concentra en el velo y no en las reformas en materia de derechos humanos que reclama la UE. La oposición también teme que un retroceso de los valores seculares aumente el sentimiento antiturco en la UE. "Habrá confusión y más polarización, con la posibilidad de que el conflicto escale", dijo a IPS el profesor Ilter Turan, ex rector de la Universidad Bilgi de Estambul. Las fuerzas armadas, que derrocaron a cuatro gobiernos civiles, uno de ellos islamista, desde 1960, y que se consideran a sí mismas guardianes del orden secular, no formularon comentarios. Sólo advirtieron que su posición en la materia es bien conocida, en evidente referencia a una declaración de abril pasado en la que se reivindicaron como "parte interesada" en el debate sobre secularismo, y manifestaron que actuarían en su defensa cuando fuere necesario. La prohibición entró en vigor en 1989, cuando un tribunal falló que la mantilla violaba el artículo 2 de la Constitución, sobre la inmodificable naturaleza secular de la república. En los conservadores años 90, se prohibió el ingreso a las universidades a las estudiantes que no cumplieran con la disposición. El propio Erdogan envió a sus hijas a estudiar al exterior para eludir la norma. La hija del presidente Abdullah Gul cubrió su pañuelo con una peluca al estilo occidental. Su esposa, primera primera dama de la república secular que usa velo, demandó en el pasado al Estado turco ante la Corte Europea de Derechos Humanos para reivindicar su derecho a lucirlo. Pero retiró la demanda cuando su esposo ascendía en el gobierno. En otra oportunidad, el tribunal europeo avaló la prohibición de la mantilla. Millones de mujeres turcas cubren hoy sus cabezas, y la práctica es cada vez más visible. También son más frecuentes otras modalidades de velo. La "burka" que cubre la mayor parte del rostro y se extiende hasta los pies --como en Irán y Afganistán-- todavía es inusual. La enmienda propuesta establece, además, que un pañuelo admisible debe ser lo suficientemente pequeño para dejar el rostro descubierto, a fin de permitir la identificación, con un nudo bajo el mentón. Tal como están las cosas, ni la primera dama ni la esposa del primer ministro calificarán para ser admitidas en una universidad turca. El pañuelo que cubre sus cabezas no está atado bajo la barbilla, sino en la nuca. (FIN/2008)

Saturday, February 02, 2008

Analysis: Turkey embraces wind power

WASHINGTON, Feb. 1 In an era of record high oil prices, many countries increasingly are turning to alternative fuels, including biofuel, solar energy and wind power. This pattern is typically pronounced in Turkey, forced to import more than 90 percent of its energy needs, with energy suppliers that are not only expensive, but erratic.In 2006, Turkey spent $29 billion on energy imports, primarily from Saudi Arabia, Iran, Iraq, Syria and Russia. High prices and fickle suppliers have stimulated Turkey's growing interest in wind power.Turkish interest in alternative fuels has been spurred by recent events. Turkish natural gas imports come primarily from Russia via the South Stream pipeline and Iran. On Dec. 31, Turkmenistan halted its deliveries of natural gas deliveries to Iran, citing the need for urgent pipeline repairs. The cutoff subsequently forced Iran to reduce its gas exports to Turkey by 75 percent, from 20 million cubic meters to 5 million cu. m., as inclement weather increased domestic demand, disrupting Iran's domestic gas distribution. Tehran subsequently claimed that Turkmen action was, in fact, a retaliatory move over proposed price increases. Iran then stopped shipments completely Jan. 8, leading Ankara the next day to halt the flow of Azeri gas to Greece because of the suspension of gas supplies from Iran.Turkey is Iran's sole export market for natural gas, but the relationship has not been smooth, again due to disputes over price. The Turkmen incident had a feeling of deja vu, as in January 2006 Iran halved its supplies of natural gas to Turkey to around 7 million cubic feet per day, citing "climactic conditions" and increased domestic need, while in December 2006 it temporarily shut off supplies completely.During the most recent dispute, Turkey turned to Russia with a request for additional natural gas supplies, but was rebuffed. Instead, Moscow also reduced exports, citing severe weather. As natural gas powers half of Turkey's power stations, state pipeline company Botas was forced to tap reserves in its gas depot near Silivri, Turkey's sole gas-storage facility.The incident has provided further incentives to Turkish efforts to seek alternatives. A measure of Ankara's determination to free itself from the grip of avaricious, erratic energy suppliers is a dramatic rise in governmental interest in wind power, which is illustrated in government figures. While in 2006, wind power in Turkey generated 19 megawatts of electricity, last year Turkey's 10 wind farms produced nearly 140 megawatts, a 736 percent increase.Turkey's interest in renewable energy dates back to 2005, when the Turkish Grand National Assembly passed a renewable energy law harmonizing government legislation with European Union legislation to support renewable sources, including wind power. The new law provided a government guarantee to purchase electricity at a set price for seven years.Marmara University Energy Department Associate Professor and World Wind Energy Association Vice President Tanay Sidki Uyar recently said that if Turkey properly developed all of its renewable energy potential resources, including solar, wind, hydroelectric and geothermal power sources, the country could become self-sufficient in energy. Uyar told RenewableEnergyAccess.com, "Wind power could supply Turkey's electricity needs twice over within five to 10 years if the government had the political will to develop this sector." Uyar added, "We have terrific geographic conditions for solar and wind power in Turkey. Exploiting it is already economically and technically possible, but the problem is that the government favors fossil fuels and nuclear energy."Epitomizing Ankara's determination to become energy self-sufficient is a contract signed last July with General Electric for 52 of its latest generation of wind turbines with a generating capacity of 2.5 megawatts apiece. The GE 2.5xl is the largest GE wind turbine available for onshore applications and is specifically designed to meet EU requirements, where the relative lack of available land is a significant constraint on project size. While previous wind park projects were primarily situated in Turkey's western regions and the Aegean coast, the 130-megawatt GE wind power project in southeastern Turkey will be the world's largest installation of GE latest 2.5xl wind turbine technology and will more than double Turkey's installed wind capacity.Turkey is not limiting itself to U.S. suppliers; on Jan. 30, Turkey's Rotor Energy Co., a subsidiary of Zorlu Energy, signed a contract with Ecosecurities to build a wind power plant in the southern province of Osmaniye. The Osmaniye facility, scheduled to come online in 2009, will initially generate about 135 megawatts daily, with an annual capacity of 500,000 megawatts.Ankara is not moving on the issue as swiftly as alternative energy advocates would like, however; proposals to build wind farms with a total operating capacity of 8,000 megawatts is still awaiting government approval. Ankara has already issued about 40 licenses for wind parks, each with an installed 20-60 megawatt capacity.The future looks bright for alternative energy companies, as the Turkish government intends to privatize a significant proportion of the country's primarily state-owned energy and gas supply companies over the next few years. Given the "pipeline politics" that Turkey has recently endured with its fickle natural gas suppliers Russia and Iran, Ankara's move toward alternative energy makes both fiscal and ecological sense.
http://www.earthtimes.org/

Monday, January 28, 2008

Orhan Pamuk:«Lo que une a los pueblos es el sonido del corazón»

El Premio Nobel de Literatura de hace dos años aspira a que Turquía entre en la Unión Europea, a pesar de los inconvenientes que hay EFE / MADRID

efe / madrid El escritor turco Orhan Pamuk cree que «el nacionalismo ascendente» que se da en buena parte del mundo es uno de los motivos que impide el ingreso de Turquía en la UE, aunque su experiencia le ha enseñado que «lo que une a los pueblos no es la política, sino el sonido del corazón, la música de los cuerpos». Pamuk, Premio Nobel de Literatura 2006, lanzó hace unos días esta reflexión en un reciente encuentro con la prensa en el que tanto él como Juan Goytisolo defendieron con énfasis la necesidad de que la UE «abra sus puertas» a Turquía, porque así podría aflorar a la superficie «toda la riqueza, la belleza y la multiculturalidad de este país». El novelista turco, que desde el principio dejó claro que en España se siente «como en casa» y que su cultura no le es ajena, tuvo un doble motivo para estar en Madrid: lo han hecho doctor honoris causa por la Universidad Complutense, y por intervenir, junto con Goytisolo, en el programa Miradas turcas que se desarrolla estos días en la capital. A ambos escritores les une una fuerte amistad desde hace dieciocho años y una recíproca admiración. Uno y otro son también claro ejemplo de intelectuales «comprometidos con el tiempo que les ha tocado vivir», como puso de manifiesto la coordinadora de esta iniciativa, Concha Hernández. La creencia en la Alianza de Civilizaciones, «no en el choque» de las mismas, es otra de las cuestiones que une a Pamuk y a Goytisolo, si bien este último prefiere hablar de «alianza de valores» porque hay «civilizaciones distintas que comparten valores como la democracia y el concepto de ciudadanía». «Hay dos países musulmanes en los que estos conceptos tienen validez: la desdichada Bosnia, a la que la Unión Europea y el mundo dejaron machacar hace unos años por el simple hecho de ser musulmana, y Turquía. La relación con estas naciones es esencial para la UE», subrayó Goytisolo, cuya defensa del mundo y la cultura árabes es de sobra conocida. Uno y otro reconocieron que la situación otomana «es compleja» y que su ingreso en la UE lo puede dificultar la existencia de grupos ultranacionalistas o el que, como dijo Pamuk, su país «no es una sociedad libre, no hay libertad de expresión», tal y como muchos turcos desearían que hubiera. sin excusas. Pero esa falta de libertad de expresión no afecta sólo a su país y «no se debe utilizar como excusa» para evitar su ingreso. El autor de El libro negro -novela que impresionó profundamente a Goytisolo-, Me llamo Rojo o Estambul, está convencido de que, cuando se superen estos problemas, Turquía «aportará mucho a la Unión Europea», y viceversa. Lamentablemente, «y a pesar del esfuerzo que realizan muchos compatriotas», esos inconvenientes «aún no se han superado» y, además, «la emoción y el entusiasmo que había hace cinco o seis años en Turquía» por incorporarse a la Unión Europea «se va apagando», y eso le entristece. Esta «situación actual negativa» es transitoria y Turquía camina hacia «otro nivel de convivencia y de relaciones», aseveró Pamuk, a quien su propia experiencia vital le ha servido para sacar una conclusión: «La cultura oriental y la occidental no son diferentes; es una misma cosa con diferentes caras». Como las preguntas de tipo político fueron incesantes durante el encuentro con la prensa, recordó que sus denuncias sobre lo que sucede en su país le han acarreado problemas con el Gobierno y algún que otro castigo. Además, le gustaría ser conocido «no como un escritor activista que opina sobre la política actual», sino como «una persona sentada ante su mesa de Estambul que intenta crear un universo de ficción».

Sunday, January 20, 2008

La larga travesía por el desierto

http://www.elpais.com/
F. C. 20/01/2008
Turquía cumple todos los requisitos técnicos para entrar en la UE, pero no logra completar sus reformas

La visita del primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan a España ha reactivado el debate sobre el ingreso del país euroasiático a la Unión Europea. El propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestaba abiertamente su apoyo a la adhesión turca, mientras que Erdogan aprovechaba la ocasión para recordar que Turquía cumple con todos los requisitos técnicos de la Comisión, razón suficiente para que la UE "explique de forma científica por qué no se les acepta dentro del club comunitario". Para el jefe del Ejecutivo turco, su país cumple los criterios de Maastricht, a diferencia de muchos actuales socios de la UE.
Un largo camino
La adhesión de Turquía a la Unión Europea ha estado marcada por un largo y tortuoso camino de más de 40 años y que comenzó formalmente en octubre de 2004. Unas negociaciones que casi siempre han estado condicionadas por la política, la religión y los derechos civiles, pero también por la economía. Precisamente, el argumento que Erdogan ha tomado como referencia para agilizar su ingreso. Los datos indican que Turquía ha crecido a tasas que duplican a la Unión Europea en el último lustro, realizando importantes esfuerzos para adaptar su economía a estándares comunitarios.
Después de solventar la severa crisis del sistema financiero de 2001, el país ha tenido un crecimiento sostenido que le ha permitido casi triplicar su PIB en seis años. Con una producción de 500.000 millones de dólares, el país se ha colocado en el puesto número 17 de las economías más grandes del mundo y en el sexto del continente, después de los Países Bajos. Durante esta década, la Administración turca también ha logrado controlar sus elevadas tasas de inflación, un mal que ha afectado históricamente a las finanzas turcas, con tasas que en el año 1997 rozaron el 100% de crecimiento anual. En 2001, este indicador llegaba al 68,5%, producto de la fuerte depreciación de la moneda local, la lira, reduciéndose hasta el 8,6% en 2007.
Esta evolución ha ido acompañada con el control de las cuentas públicas que, de momento, le permiten cumplir con los criterios de austeridad presupuestaria establecidos en Maastricht. Después de una serie de acuerdos con el FMI, Turquía ha pasado de tener un déficit fiscal del 12,9% del PIB en 2002 hasta bajar del 3% exigido por Europa a partir del año 2005. En cuanto a la deuda pública, ésta se ha reducido hasta el 64% en 2006, desde el 104% de 2001. Datos que, según Turquía, le hacen cumplir adecuadamente los estándares europeos. No obstante, para el club comunitario hay una serie de reformas que aún están pendientes.
Descontando las disputas con Chipre, el problema kurdo, los escasos avances en materia de derechos civiles y mejoras del sistema judicial, hay trabas económicas que siguen siendo un problema. En sus sucesivos informes sobre la adhesión, la Comisión ha advertido que la autoridad monetaria no es lo suficientemente independiente del poder político y que las autoridades públicas no terminan de desligarse del sistema financiero. En al ámbito del empleo, la UE ha detectado incumplimientos relativamente importantes en lo que se refiere al respeto de los derechos sindicales, a la lucha contra el empleo no declarado y a las capacidades administrativas.
Temas pendientes
Otro de los temas aún pendientes para la UE es la fiscalidad y su escasa adaptación al acervo comunitario en temas como el IVA y los tipos aplicados, la estructura y los tipos de los impuestos especiales y la fiscalidad directa. No obstante, la Comisión reconoce que, en cuanto a la competencia, la armonización con el acervo en el ámbito de los acuerdos entre empresas está ya muy avanzada y que la adaptación legislativa en este ámbito continúa progresando. También destaca la consolidación de la intermediación financiera, aunque aún se detectan problemas en el avance de sectores clave como la energía y los transportes.
Por su parte, la OCDE agrega que se debe hacer más esfuerzos para atraer al inversor extranjero, además de trabajar para reducir los elevados tipos de interés y mejorar la flexibilidad de los mercados laborales, lo que debería ayudar a la economía a mejorar su competitividad. En su último informe de 2007, la Comisión advierte un panorama positivo para la constitución de empresas.
Esto ha permitido que la inversión extranjera directa (IED) haya tocado niveles récord durante 2007. Los últimos datos del Gobierno turco indican que este indicador pasó de los 1.700 millones de euros de 2003 a los 16.000 millones de euros hasta octubre de 2007. Un dato que en su mayoría se debe al proceso privatizador que se está emprendiendo y que podría disparar hasta los 30.000 millones de dólares la IED.
Precisamente la inversión es uno de los puntos clave para las empresas europeas y españolas. Durante 2006, más del 70% de las inversiones llegadas al país llegaron desde los países europeos, superando los 10.500 millones de euros durante 2006 y los 2.700 millones hasta abril de 2007. Los sectores más apetecidos son la construcción, el turismo y las infraestructuras. Pero no sólo eso. Con más de 80 millones de habitantes, los intercambios comerciales de Turquía con Europa van en alza. En 2005 se dirigieron a la Unión Europea el 52,3% de las exportaciones turcas. En importaciones turcas, en 2005, el 42,1% de las mismas procedían de la UE. El saldo comercial es tradicionalmente favorable a la UE.
La conexión española
La apuesta de Zapatero por Turquía, manifestada esta semana, no es una casualidad. En los últimos años, las cifras de intercambios comerciales entre ambos países marcan sucesivos récords. En 2007 se alcanzaron los 7.000 millones de euros, frente a los 6.000 millones del ejercicio anterior. El propio Erdogan ha señalado que su deseo es que esta cifra se eleve a los 10.000 millones cuanto antes. De esta manera, las exportaciones de la economía española hacia Turquía alcanzaron en 2006 un 2,8% de la cuota de mercado. De acuerdo con los datos de la Oficina Económica y Comercial de España en Ankara, España fue el sexto país receptor de exportaciones turcas en 2006 con un 4,3%.
Según el Instituto de Comercio Exterior (Icex), el punto débil en las relaciones económicas y comerciales entre España y Turquía es la inversión. La concentración de las inversiones españolas en países de Latinoamérica y la UE hace que Turquía no sea un objetivo prioritario. Con todo, los datos oficiales del país euroasiático indican que Turquía es el undécimo receptor de la inversión española al extranjero, con 333 millones de euros acumulados hasta marzo de 2007. Las posibilidades españolas están centradas en sectores como las infraestructuras, el turismo y la energía.

Wednesday, January 16, 2008

Turkey economy slowed sharply in '07-

Reuters
Tuesday January 15 2008
(Adds comments from interview with minister)
By Daliah Merzaban
DUBAI, Jan 15 (Reuters) - Turkish economic growth last year slowed significantly because of a doubling in energy prices and a drought, but growth of 4 to 4.5 percent would still be a good performance, Economy Minister Mehmet Simsek said on Tuesday.
"Growth has slowed down significantly in 2007. It is simply a number of supply side shocks; energy prices doubling and a drought," Simsek told an investors' conference in Dubai.
Economic growth of between 4 percent and 4.5 percent would be "quite a strong performance", he added.
Simsek told Reuters in an interview after the conference the government would speed up its privatisation programme and would decide by March how to sell its 75 percent stake in Halkbank.
Agricultural output in the first three quarters of 2007 shrank nearly 6 percent, he said at the conference organised by EFG Istanbul Securities.
Turkey had a 5 percent growth target for 2007, but third-quarter data showed gross national product growing at only 2 percent. The growth target for 2008 is 5.5 percent, and actual growth in 2006 was 6.0 percent.
Simsek said reducing inflation was critical to achieving the government's economic growth targets.
"Inflation is likely to trend downward ... If we continue to privatise, promote competition, attract foreign direct investment and make the labour market more flexible, I think that will help reduce inflation," he said.
Simsek said he was optimistic that inflation in the medium term would be in the low single digits.
Turkey's consumer price inflation in 2007 came in at 8.39 percent, twice the government's 4 percent target.
PRICE STABILITY
"Price stability is absolutely critical because without that it would be difficult to sustain these growth rates," Simsek said, referring to a medium-term 7 percent potential target rate for Turkey.
Simsek said he expected tourism revenues at $18-$20 billion in 2007 and this should rise to $30 billion in the next few years as foreign tourist numbers rise to 30 million from 22 million at present.
Simsek said the government would speed up its privatisation drive in 2008, when Ankara hopes to sell off tobacco firm Tekel, a 75 percent stake in Halkbank , electricity distributions grids and sugar factories.
The government would decide by March whether to sell its Halkbank stake to a strategic investor or via a secondary public offering, with a sale concluded by the end of the year, he said.
Turkey attracted $19 billion in foreign direct investment in 2007 including revenues from privatisation, and would at least match this figure this year, the minister said.
The Halkbank sale alone would generate $9 billion in revenues, according to EFG Istanbul estimates.
"Privatisation is gaining momentum," Simsek said. "While the global backdrop has somewhat weakened, Turkey plans to accelerate the privatisation programme."
Privatisation of the country's electricity production assets would be completed in 2011 or 2012, rather than an initial 2010 goal, he said.
Simsek said the government aimed to have a business-friendly new constitution in the second half of 2008.
"In the second half of 2008, we will have a brand new constitution that will be business-friendly and involve more individual freedoms," he said.
Simsek's ruling centre-right AK Party is drawing up a new draft constitution for Turkey, a European Union candidate country, to replace the current document, which dates back to a period of military rule in the early 1980s.
Turkey is also on target to pass a social security reform law through parliament by the end of the month, he said. (Editing by Selcuk Gokoluk and Stephen Nisbet)